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Procesos farmaceúticos

El sentido del proceso farmacéutico

Exaltar la cualidad del medicamento

La primera tarea de un farmacéutico consiste en preparar los medicamentos a partir de las materias primas medicinales. Para el farmacólogo al servicio de la medicina antroposófica, esto significa preparar medicamentos adaptados al ser humano, cuyas materias primas provienen esencialmente de la naturaleza".

Extracto de "La medicina antroposófica y sus medicamentos" de Heuser, P y Daems,W.F.

Integrar el proceso natural del medicamento

Fundándonos sobre el conocimiento que se posee de la substancia y las relaciones de curación que se han evidenciado con los procesos mórbidos humanos, tratamos de actuar para que el proceso natural se sobrepase a sí mismo, se transforme y finalmente se integre al medicamento; tales procesos por su naturaleza son lentos y no agresivos; sólo entramos en consideraciones cuantitativas en la medida que existan exigencias mínimas imperativas en las farmacopeas para esta substancia.

A continuación describiremos los procesos farmacotécnicos utilizados por la medicina de orientación antroposófica así como un breve resumen del significado de cada uno:

  1. Procedimientos que utilizan el calor
  2. Las dinamizaciones
  3. La fabricación de metales vegetabilizados
  4. La fabricación de espejos metálicos
  5. La fabricación de "Compuestos a partir del modelo de plantas medicinales"
1. Procedimientos que utilizan el calor

La gama de los procedimientos que utilizan el calor comprende:

a) La maceración, extracción en frío, a temperatura ambiente, cuando trabajamos con plantas. En general, es un proceso de disolución que se efectúa con la ayuda de un solvente, que puede ser agua, alcohol, éter, o una mezcla hidro-alcohólica. Hay que distinguir las verdaderas soluciones de las emulsiones. En una solución las sales se disocian en sus electrolitos. Las cualidades iniciales de forma y cohesión desaparecen para dar lugar a nuevas propiedades, tales como el gusto y la actividad química. Este proceso consume calor, en lugar de desprenderlo, como ocurre con la cristalización. En una emulsión, se mantienen en lo esencial sus cualidades originales, ya que es una mezcla de substancias que se mantienen recíprocamente en equilibrio. En el organismo humano, un ejemplo de verdadera solución sería el líquido cefalo-raquídeo, claro como el cristal y exento de proteínas. La mayoría de los otros líquidos orgánicos son emulsiones: la sangre, la linfa, la leche materna. Como lo destaca Rudolf Steiner, los macerados actúan hasta la periferia del polo neuro-sensorial, en la misma categoría que las verduras que ingerimos como alimentos. De esta forma se puede asociar con la primera fase de la masticación, cuando el organismo debe responder para asimilar una substancia que no ha sido sometida a ningún tratamiento térmico.

b) La digestión, calentamiento a 37ºC durante 1 hora. Se corresponde con la primera fase del proceso digestivo, tanto por la temperatura como por el tiempo. La digestión (6) son preparados que desarrollan sus efectos en el campo rítmico de todos los sistemas orgánicos, por ejemplo, en el sistema circulatorio (Onopordon/ Prímula Cp, Convallaria, Crataegus), o a nivel intestinal, o en procesos polares de contracción y relajación que se alternan de forma rítmica (Salix/ Aspidium Cp).

c) La infusión a unos 90ºC. Etimológicamente significa "verter sobre", y ocupa un lugar intermedio entre la maceración y la decocción. Mientras que en la maceración se disuelven más bien las sales, en la decocción se aíslan las substancias volátiles "sulfúricas". En la infusión, prácticamente idéntica a la preparación de un té, la composición de la substancia es sencillamente abierta para destacar el perfume y sabor de los constituyentes aromáticos "sulfúreos". El agua hirviente se enfría al caer sobre el producto que se infunde y permite una combinación inesaromáticos y salinos. Por este motivo la infusión no sólo posee su acción específica, sino que además ayuda a armonizar las funciones desarrolladas por los elementos constitutivos humanos.

d) La decocción a unos 100ºC, somete a los vegetales a ebullición durante media hora, en refrigerante con reflujo, se emplea sobre todo para las partes duras de la raíz, así como para la corteza de los árboles. Durante el proceso, el elemento líquido se une al elemento gaseoso. El gusto áspero, amargo y salado de la decocción indica qué substancias hemos extraído (principalmente taninos, amargos y sales). Desaparece todo aroma floral. Los preparados a base de decocciones estimulan el catabolismo y la eliminación.

e) La torrefacción desde 170 hasta 200ºC. Es un proceso por vía seca, que se puede considerar como una "decocción con aire caliente", realizada en un recipiente cerrado. Al igual que en la infusión, la estructura de la planta no se separa en substancias aromáticas "sulfúreas" por una parte y "salinas" por otra, sino que sólo se abre. A nivel humano, los productos torrefactos estimulan la secreción de los jugos digestivos. Preparaciones típicas son la Spongia tosta y el Equisetum sulfuratum tostum.

f) La destilación, en general consiste en separar y aislar completamente los constituyentes volátiles, sobre todo los aceites esenciales, de la combinación de substancias de la planta. Este proceso de destilación, en el cual las substancias volatilizadas por el calor, son posteriormente condensadas mediante enfriamiento, se utiliza en WELEDA tanto para metales como para substancias vegetales. En el caso de los metales se destila a temperaturas muy elevadas y bajo presión disminuida, para llevarlos del estado sólido al gaseoso. En enfriamiento condensa estos vapores formando los llamados "espejos metálicos". Los destilados de plantas aromáticas estimulan el metabolismo y la circulación sanguínea. Un efecto similar se observa con los aceites esenciales que sirven para los productos de cuidado corporal.

g) La carbonización a unos 220ºC, es similar al proceso de fabricación de carbón de leña. Se apila la madera y se cubre a continuación con tierra para dejar pasar una pequeña cantidad de aire. En estas condiciones, la combustión ocurre sin presencia de llamas, es una combustión apagada. Lentamente todo líquido se evapora, las resinas se consumen y én los restos carbonizados aún se puede reconocer las vetas del tipo de madera utilizado. Este proceso se utiliza de forma modificada por WELEDA para producir los "carbo". La carbonización no ocurre en el organismo humano, pero existe un proceso que se puede comparar con la desecación previa a la carbonización. Al contrario del proceso natural irreversible, el proceso humano es reversible y consume una gran cantidad de oxígeno: se trata del proceso RENAL. La orina primaria se extrae de la sangre mediante los glomérulos en el cortex renal. Para la sangre, esto equivale a una desecación -principio de carbonización- que a continuación se compensa con la reabsorción de líquidos en la médula renal. Por esta razón los preparados a base de carbo convienen particularmente a los tratamientos de trastornos funcionales renales. Estos preparados dan testimonio de su "sed de aire" cuando se utilizan para trastornos relacionados con el organismo "aire", tales como meteorismos, fermentaciones dispépticas, etc.

h) La incineración a más de 500ºC. Es la última etapa de los procesos de calor utilizados en farmacia. Como tal, no existe en la naturaleza. Rudolf Steiner considera que ese proceso artificial está emparentado con el proceso respiratorio humano.

La ceniza no se debe producir a partir del carbón. Es necesario quemar directamente la planta y reducirla a cenizas a una temperatura entre 500 y 1000ºC. Toda la energía es liberada, y sólo quedan los compuestos minerales. El ser humano es portador de metabolismos de construcción y de mantenimiento, así como de un metabolismo energético. Por este motivo se suele hablar, sin diferenciarlos realmente, de procesos de combustión humanos. Una combustión incompleta implica trastornos respiratorios, que eventualmente se pueden tratar con preparados a base de cenizas, cinis vegetales. La utilización de plantas incineradas, como la Cinis Urticae, C. Teucrii, etc. es novedosa en la terapéutica y no se debe confundir con las antiguas salia (sales) obtenidas mediante incineración (Sal Absinthii, Sal Rutae, etc.). Que eran así designadas en razón de las sales solubles presentes en la ceniza. Esto es lo que se encuentra en los preparados espagíricos.

Es el médico quien debe seleccionar entre las diferentes posibilidades. De esta forma tiene a su disposición un medio de hacer activo el medicamento en el sistema fisiológico deseado.

2. Las Dinamizaciones

El grupo importante de medicamentos dinamizados ha contribuido a extender una confusión, muy comprensible, según la cual la medicina antroposófica sería una suerte de homeopatía. Rudolf Steiner ha rendido homenaje a Hahnemann y a la homeopatía en su introducción médico-histórica del primer curso impartido a los médicos, pero también ha señalado grandes diferencias conceptuales al tiempo que arrojaba luz sobre los mecanismos de acción de la misma.

Sólo el principio de la dinamización y la designación en potencias decimales se han retomado en la materia médica antroposófica.

Luego de diversas investigaciones teóricas y prácticas sobre la dinamización, se han modificado los procedimientos de fabricación. De esta forma:

- Las agitaciones se hacen exclusivamente de forma manual. Por el contrario, los laboratorios homeopáticos, confieren esta delicada tarea, corazón del proceso homeopatizador, a una máquina vibradora.

- Los tiempos de agitación han sido alargados y diferenciados según el origen mineral, vegetal o animal de la materia prima.

- Se debe tener en cuenta la influencia del momento del día y determinadas influencias planetarias.

- Las dinamizaciones, por ejemplo la D30, se hacen de una sola vez, sin interrupciones: este principio sólo se deroga en caso de fuerza mayor.

- Se considera como un solo organismo toda la serie desde el inicio hasta la D30.

- Las pausas entre las dinamizaciones están determinadas y deben ser perfectamente respetadas.

- Salvo excepciones, el límite de las dinamizaciones está fijado a un máximo de D30.

Un razonamiento antroposófico atribuye a los tres sistemas fisiológicos humanos los niveles de dinamización, de la siguiente forma:

a) las dinamizaciones bajas (hasta la D8, D10) conciernen al sistema metabólico,

b) las dinamizaciones medias (entre D12 y D15) conciernen al sistema rítmico,

c) las dinamizaciones altas (alrededor de D20, D25, D30) conciernen al sistema neuro-sensorial.

3. La fabricación de metales vegetales

Los metales vegetabilizados constituyen un grupo de medicamentos cuya producción requiere un período de cultivo de tres años.

Rudolf Steiner suministró las indicaciones sobre las relaciones entre ciertos metales y ciertas plantas, por ejemplo, ortiga/hierro, melisa/cobre, thuya/plata. Esto le condujo a dar indicaciones detalladas para la fabricación de medicamentos tales como la Ortiga Ferro culta, la Melissa Cupro culta, y la Thuya Argento culta, entre otras. En la etapa de la germinación, se riegan los granos o las plantas con un abono metalizado adecuado (hasta la D5) y se les cultiva según los principios de la agricultura biodinámica. Al final de la primera recolección las plantas son elaboradas en un compost. Este compost se mezcla con el humus de los canteros utilizados en la segunda generación de estas plantas. La operación se repite por tercera vez. Esta se recolecta a continuación y se emplea para la fabricación de los medicamentos.

Se considera que este proceso trianual implica una "dinamización del metal por parte de la planta. En la actualidad se puede contar con: Bryophyllum Argento cultum; Melissa Cupro culta; Hypericum Auro cultum. En nuestro país estas denominaciones se invierten, colocando delante el nombre del metal, por ejemplo, Argentum per Bryophyllum, Cuprum per Melisam, Aurum per Hypericum.

Los metales vegetabilizados se utilizan principalmente para inducir a continuación una terapia puramente metálica.

4. La fabricación de espejos metálicos

Estas preparaciones ocupan un lugar muy particular en la medicina antroposófica. Se denominan ...metallicum praeparatum. Estos espejos metálicos se obtienen mediante la evaporación y posterior condensación de metales tales como el plomo, zinc, hierro, cobre, oro, cobre, plata y antimonio. En caso de requerir grandes cantidades, los espejos de oro, plata y cobre se obtienen por procedimientos acuosos. Para encontrar procesos similares en el ser humano, hay que ir más allá de los fenómenos puramente físicos. Cuando a continuación de un proceso de toma de consciencia, algunas veces doloroso, se comienza a renunciar a hábitos nocivos para la salud, esto corresponde a un proceso de evaporación; cuando sustituímos estos hábitos nocivos por nuevos hábitos que representan una nueva higiene de vida, esto equivale al subsecuente proceso de condensación. Los metales que se tratan con procesos de destilación y condensación sufren igualmente una transformación de su estructura cristalina, de igual forma que los humanos cambian sus cuerpos mediante la auto-educación.

5. La fabricación de "Compuestos a partir del modelo de plantas medicinales"

Las composiciones a partir del modelo de plantas medicinales constituyen imitaciones de los procesos metabólicos que tienen lugar en ciertas plantas medicinales y que juegan un papel fundamental en los procesos de curación en el Ser humano. Se les obtiene conjugando con la composición y la preparación de sustancias minerales. Aquí la noción de síntesis toma un sentido totalmente diferente; recupera una racionalidad porque ya no se apoya únicamente sobre las propiedades de la materia inerte, sino que se orienta sobre la realidad de los procesos en el reino vegetal.

Tomemos un ejemplo, Rudolf Steiner habló de la cola de caballo (Equisetum arvense) y de sus propiedades curativas, pero no bajo el ángulo de las substancias que esta planta contiene, sino más bien en relación con la función de la sílice y del azufre presentes. Partiendo de esas relaciones entre las funciones, desarrolló un modelo mineral que, fabricado en el laboratorio, se denominó Solutio Siliceae. Es necesario investigar el significado terapéutico de tales modelos vegetales realizados sobre una composición mineral, que son superiores a los correspondientes vegetales. En efecto, las substancias minerales alcanzan en su actividad la esfera del YO, mientras que las vegetales solamente alcanzan el nivel del Cuerpo Psíquico. La Solutio Siliceae se indica cada vez que se revela la necesidad de una terapia prolongada con cola de caballo. El Equisetum o el Equisetum sulfuratum tostum sería suficiente en el caso de nefritis aguda, de pielonefritis, etc. ; por el contrario, se utiliza el producto elevado al nivel mineral (en forma inyectable) en afecciones crónicas tales como la artrosis deformante.

La lista a continuación indica las composiciones minerales según el modelo de plantas medicinales:

Alcali Cichorium intybus, planta tota

Solutio Calcii silicicum Arnica montana, radix

Solutio Ferr Urtica dioïca , planta tota

Solutio Kalii sulfuratum Anagalis arvensis, herba

Solutio Sacchari Chamomilla, radix

Solutio Siliceae Equisetum arvens